lunes, abril 14, 2008

¿Coincidencias?... ¡Bah! - El caso Lucía Jiménez II


¿Por qué tendría Lucía Jiménez de Deza la intención de hacer daño a las propiedades de los magistrados Aldo Atarama Lonzoy -actual titular del Primer Juzgado Penal de Maynas- y Tony Changaray Segura -actual presidente de la Corte de Justicia de Madre de Dios-, y del empresario -vinculado a más de un proceso de narcotráfico- Alex Pinedo?
¿Qué razones tendría la conocida “paisa” para buscar a una persona, en este caso Ana Luisa Correa de López, para proponerle incendiar las casas de estas tres personas? ¿Qué nexo, qué lazo común, qué relación, qué vínculo, qué conexión, tendrían?
En un principio, no teníamos los suficientes elementos de juicio para tener una explicación cabal, que podría satisfacer, primero, nuestro estupor, y, segundo, nuestra legítima curiosidad profesional. Conforme fuimos teniendo acceso a documentos del ministerio público y del Poder Judicial, testimonios -todos grabados-, hurgando en los archivos periodísticos, las piezas comenzaron a encajar, prácticamente solas. Y como nuestro oficio periodístico nos ha enseñado que las coincidencias no existen, decidimos publicarlo, sin pretender sustituir las instituciones e instancias llamadas a cumplir con su trabajo.

Aldo Atarama Lonzoy
-El doctor Atarama defiende a los delincuentes, defiende a los rateros, defiende a toda esa gente de la corrupción, decía la vieja… por eso quiero vengarme, para que no se trate de…Así le respondió Lucía Jiménez -según palabras de Ana Luisa Correa- sobre las razones que habría tenido para quemar la casa de uno de los magistrados.
Pero, ¿por qué esa ojeriza contra Aldo Atarama? ¿Qué es lo que Lucía Jiménez podría tener contra el vocal que reemplazó a Jorge Cueva Zavaleta en una vocalía de la Corte de Justicia?Sucede que en ese tiempo -2005-2006-, Aldo Atarama Lonzoy, en su condición de decano del Colegio de Abogados de Loreto, se había convertido en una suerte de piedra en el zapato del entonces vocal superior de Maynas, Jorge Luis Cueva Zavaleta, convertido en crítico en el desempeño de sus funciones. Según declaraciones de Orlando Miguel Falcón Herbozo, en la denuncia interpuesta en la Fiscalía de la Nación, en Lima, el 10 de mayo de 2008, el mencionado magistrado, actualmente vocal superior de la Corte de Justicia de La Libertad, “era su amarre” (de Lucía Jiménez). La Fiscalía de la Nación resolvió, el 31 de enero de este año, abrir investigación preliminar sobre su actuación. ¿El presunto delito? Corrupción de funcionarios, en su modalidad de cohecho pasivo, previsto en el artículo 395 del Código Penal.
Atarama, según declaraciones de Falcón Herbozo, era objeto de reglaje, y algunas de sus actividades y desplazamientos eras registradas en video por los integrantes de una especie de centro de espionaje -Oficina Central de Comunicaciones le llama Falcón- que operaba en los altos de la tienda El Paisa, en la cuadra 7 del jirón Próspero. Falcón declara que en dicha oficina, además de él, trabajaban el Oficial de Mar Daniel Alberto Osorio Viguria, miembro del servicio de inteligencia de la Marina de Guerra del Perú, quien le proporcionaba a Lucía Jiménez “... información clasificada del Estado, listas de cárteles de sicarios, narcotraficantes debidamente identificados...”. También laboraba en la OCC un tercer integrante, Olea Díaz Bazán, hoy, al parecer, en la capital de la república.

Tony Changaray
Tony Changaray Segura -actualmente presidente de la Corte Superior de Justicia de Madre de Dios- fue también objeto de filmaciones y grabaciones “saliendo de su departamento, también en la calle, en su moto roja”, declara Orlando Miguel Falcón, quien se acogió a la Ley Nº 27372, de beneficios de colaboración eficaz y confesión sincera.
Changaray reemplazó a Jorge Cueva Zavaleta. Según el denunciante, Changaray no cedió a los intentos de soborno “hasta en 3 oportunidades”. Es allí cuando entra a tallar la organización ORPUL, liderada por Manuel Barboza, que se encargó de hacer una campaña en contra del magistrado, que incluía plantones frente al Poder Judicial y aparición en distintos medios de comunicación locales.“La señora le financia a él todos sus gastos, porque esta organización sólo ha luchado por la señora… no ha luchado para ningún bien social, solamente para la señora particularmente", afirma.
El magistrado ha sido -y es- señalado por Lucía Jiménez de ser, junto con Alex Pinedo Meza, David Núñez Vera y Orlando Falcón Herbozo, como los responsables: “Sabemos quiénes son los que están detrás de estas maniobras por demás tinterillezcas…”, señala Jiménez.

Alex Pinedo
Según la versión de Orlando Miguel Falcón, la rivalidad que Lucía Jiménez tiene con Alex Pinedo Meza es sólo una cortina de humo para desviar la atención acerca del verdadero origen de su cuantiosa fortuna, vinculada, según una versión, al asesinato de su hermano, Bernardino Jiménez, ocurrida fines de los 90. Hasta entonces, conforme versiones de personas del círculo íntimo de Lucía Jiménez, ella no poseía bien alguno. Cuando llegó a Iquitos, dice una de ellas, con Maximiliano Deza, su esposo, alquilaron una tienda, en la cuadra 7 del jirón Próspero, al que bautizaron con el nombre de Los Lirios. La bonanza llegó cuando Bernardino, su hermano rival de negocios con Alex Pinedo, propietario de Transtur- fue asesinado en El Estrecho.En todo caso, las investigaciones que viene realizando la Fiscalía de la Nación de Lima, determinarán la veracidad o falsedad de las afirmaciones de Orlando Miguel Falcón. Las pesquisas las está realizando un equipo especial del Ministerio Público, denominado Escuadrón Verde.

Tercera parte
Jueces, fiscales, policías, periodistas, hombres y mujeres de empresa, políticos, aparecen en el testimonio de Orlando Miguel Falcón. La Fiscalía aceptó su solicitud de acogerse a los beneficios de la confesión sincera. En la actualidad, las investigaciones continúan. Lucía Jiménez es señalada como el eje y matriz de esta situación que, de ser demostrada por las autoridades competentes, volverían a colocar a nuestra ciudad como centro de noticias de las cuales no hay que sentirse precisamente orgullosos. La historia no termina aún.

MAGISTRADOS NVESTIGADOS
Aristo Wilbert Mercado Arbieto, jefe de la Oficina Distrital de Control de la Magistratura, ODCMA. Presunto delito: contra la administración Pública, en la modalidad de omisión, rehusamiento o demora de actos funcionales.
Marco Antonio Bretoneche Gutiérrez, en su condición de Juez del Primer Juzgado Civil de Maynas. Presunto delito: Corrupción de funcionarios en la modalidad de cohecho pasivo.
Jorge Luis Cueva Zavaleta, en su condición de Vocal Superior de Maynas. Presunto delito: Corrupción de funcionarios en la modalidad de cohecho pasivo.
César Tucto Nolasco, en su condición de Fiscal Provincial de la Primera Fiscalía de Maynas. Presunto delito: Contra la administración de la justicia, en la modalidad de encubrimiento personal y real.

NOTIFICADOS
Enrique Torres Vásquez, secretario judicial del Primer Juzgado Civil de Loreto. Hechos de corrupción de funcionarios.
Juan Medardo Gómez Dávila, abogado. Hechos de corrupción de magistrados.

lunes, abril 07, 2008

“Lucía Jiménez me pidió que incendiara la casa de Alex Pinedo, Aldo Atarama y Changaray" - El caso Lucía Jiménez I

Esta es la primera parte de un trabajo periodístico que se inició cuando contactamos con Ana Luisa Correa. Lo grave de la acusación central existen otras, evidentemente-, de haber sido contactada para incendiar las casas de dos magistrados y un empresario, involucrado en más de una ocasión, en casos de narcotráfico, nos hizo escucharla con cierto escepticismo. Sin embargo, al comenzar a realizar nuestro trabajo, aquello que, en un primer momento, nos sonó a desvarío o fantasía, comenzó a tener sentido, y los nombres mencionados y otros que fueron apareciendo en la investigación, comenzaron a relacionarse.Jueces, sicarios empresarios, abogados, narcotráfico. Ingredientes que garantizan el éxito adelantado de una obra de ficción, que en este caso, una vez más, es rebasada con creces, por la realidad. A continuación la primera parte del trabajo realizado.

-¿Qué es lo que tenías que hacer? -preguntamos a Ana Luisa Correa de López, 43, tan delgada que daba la impresión que, en cualquier momento, podría quebrarse como un frágil carrizo. De apariencia mucha mayor, visiblemente nerviosa, frotándose las manos de manera compulsiva, su voz sonó.
-Quemar la casa del doctor Changaray, del doctor Aldo Atarama Lonzoy y del señor Alex Pinedo.El día anterior había llovido. Estábamos, con ella, en la casa en que vive con Juan Luis, su marido, y 3 de sus 4 hijos. La casa, que habita a manera de guardiana, no cuenta con los servicios básicos de agua y energía eléctrica. El techo, por la cantidad de agujeros que presenta, no debe de servir de mucho en los días que el cielo abre sus compuertas. La miseria es evidente.Ahora, la voz de Ana Luisa, al escucharla en la grabación, ya no sólo suena nerviosa, sino, más bien, con una carga de rabia… y de miedo, aunque no lo admita.Según Ana Luisa, la conocida empresaria puneña, asentada en nuestra ciudad hace ya varias décadas, Lucía Jiménez de Deza, conocida en su reducido círculo de amigos como “La paisa”, fue quien le hizo la incendiaria proposición.Era el mes de octubre o noviembre -no lo recuerda con exactitud- del año 2006, -¿Qué es lo que tenías que hacer? -preguntamos a Ana Luisa Correa de López, 43, tan delgada que daba la impresión que, en cualquier momento, podría quebrarse como un frágil carrizo. De apariencia mucha mayor, visiblemente nerviosa, frotándose las manos de manera compulsiva, su voz sonó.-Quemar la casa del doctor Changaray, del doctor Aldo Atarama Lonzoy y del señor Alex Pinedo.El día anterior había llovido. Estábamos, con ella, en la casa en que vive con Juan Luis, su marido, y 3 de sus 4 hijos. La casa, que habita a manera de guardiana, no cuenta con los servicios básicos de agua y energía eléctrica. El techo, por la cantidad de agujeros que presenta, no debe de servir de mucho en los días que el cielo abre sus compuertas. La miseria es evidente.Ahora, la voz de Ana Luisa, al escucharla en la grabación, ya no sólo suena nerviosa, sino, más bien, con una carga de rabia… y de miedo, aunque no lo admita.Según Ana Luisa, la conocida empresaria puneña, asentada en nuestra ciudad hace ya varias décadas, Lucía Jiménez de Deza, conocida en su reducido círculo de amigos como “La paisa”, fue quien le hizo la incendiaria proposición.Era el mes de octubre o noviembre -no lo recuerda con exactitud- del año 2006, cuando, una madrugada, Lucía Jiménez, según la versión de Ana Luisa, llegó en su auto blanco al Servicentro Max, ubicado en las inmediaciones del aeropuerto Secada Vigneta, en donde su esposo, Juan Luis López Panduro, trabajaba, desde hacía un año y medio, como guardián del lugar. El Servicentro Max, en realidad es el nombre conocido de Servicentro Blanca Monsalve SRL, y, hasta la fecha es motivo de litigio entre Lucía Jiménez y la familia Herrera Monsalve. Ana Luisa dice que la invitó a ir a la ciudad. Al parecer ambas se tenían confianza. Según Ana Luisa, la empresaria puneña la conocía cuando ella visitaba su tienda y también Tiendas Quispe.
-Yo siempre compraba, vendía ropa. Toda la vida he crecido vendiendo. Compraba cadenitas, aretitos, compraba ropa, calzones, cualquier cosa… con la señora Esther Quispe había más confianza.
Un día de esos, cuenta -no puede precisar la fecha con exactitud-, Lucía Jiménez la abordó en su local comercial y le dijo:
-Mira, morena, te voy a regalar esta caja -y le dio un cajón con ropa.
-Ya pues, señora agradeció -ni corta ni perezosa. No fuera que la buena señora se fuera a desanimar. La vida, que no había sido precisamente buena con ella, algo le había enseñado: no dejar pasar oportunidades como ésa.La vida de Ana Luisa no era nada fácil. Su marido, sin mayor oficio, trabajaba en lo que podía, y los muchachos comían todos los días… al menos dos veces por día, en los buenos días. Su historia personal parecía, más bien, el guión de uno de esos melodramas del cine hindú, en los que las desgracias son interminables y parecen eternizarse hasta en el más allá. Uno de esos días se queda literalmente en la calle. Ella y su familia son desalojados del cuarto en el que vivían.Es allí cuando Roberto, un trabajador de Lucía Jiménez, le dice:
-Mira, morena, vamos a ir allá, donde la señora Lucía, para que te lleve a vivir allí, en el aeropuerto, una tremenda casona, en el aeropuerto, antes de llegar a Secada.

Y así fue.Las cosas parecían comenzar a salir bien. Un esbozo de sonrisa empezó a aparecer en su rostro. Sonrisa amarga, pero sonrisa al fin. La adversidad parecía que, al menos por el momento, haber retrocedido.Pero volvamos a la noche en la que, según la versión de Ana Luisa, Lucía Jiménez la visita en el grifo. Rumbo a la ciudad, con la confianza de quien es dueña de la situación el hambre y la pobreza suelen ser malos consejeros-, la empresaria, como tanteando el terreno le habría soltado:
-Vamos a irnos a buscar… te voy a dar plata… para quemar las casas del doctor Changaray, del doctor Aldo Atarama Lonzoy y del señor Alex Pinedo.Según Ana Luisa, “la paisa” le habría ofrecido por el trabajito nada menos que S/. 3,000.00. Tentadora propuesta, sobre todo para quien nunca en su vista ha visto tanto dinero junto, billete encima de billete.
-Yo sé que tú necesitas plata… Tu marido no gana mucho… Es sólo un pobre guardián -habría insistido para derrumbar la barrera que se había levantado entre ambas mujeres
-Ella manejaba, siempre maneja solita -responde ante nuestra curiosidad de saber si alguien más estaba con ellas esa solitaria madrugada.
Creyendo que había sido lo suficientemente persuadida, Lucía Jiménez, siempre en la versión de Ana Luisa, le hizo conocer la casa de Alex Pinedo, por la avenida La Marina.
-Te voy a hacer conocer, primerito, de ese individuo, delincuente, narcotraficante (por el señor Alex Pinedo, aclara Ana Luisa)… Esa casa primero vas a quemar -me dijo.
-Entonces -continúa su relato Ana Luisa- yo no conocía ni Transtur, no conocía ni, ni… (duda) Espera, en la avenida La Marina, frente a la clínica (Ana Sthal) está la casa del señor Alex Pinedo… Una casa bonita… … Puedes quemar estas bonitas cosas… Vas a poner y eso préndee.
-¿Poner qué cosas? preguntamos
-Parecen unas bolas, así -y nos muestra la mano, arriba la palma, los dedos crispados Unos tacachos, con unas cosas eran allí…
Sus palabras bajan de intensidad, casi no se le escucha.
-Entonces yo le dije no... No, señora, no voy a poder ir, le he dicho… Pobre moriré, así le he contestado a ella.
Lucía Jiménez, no podía creer lo que sus oídos escuchaban, que una humilde mujer pudiera oponerse a su voluntad.
-¿Qué, pues, morena? ¿Cómo me vas a hacer?... Te voy a hacer conocer la casa del doctor Changaray -habría insistido Lucía Jiménez Ana Luisa se mantuvo firme. La tentación era grande, pero no cedió.
-Señora, no puedo… Hágame volver… Yo no puedo chocar, pelear… Si tú tienes problemas, arregla solita -dijo.
-¿Por qué me tratas así? Eres una traicionera, pendeja… No me quieres hacer lo que yo te digo… Tienes para que tengas plata, ropa, casa, movilidad.

Pero Ana Luisa se mantuvo firme.
Al final, su esposo perdió su trabajo -1,400 soles le dio por un año y medio de trabajo, dice- y ella asegura que, desde hace buen tiempo, es víctima de acoso por parte de malos elementos de la policía -“están en mi tras, se adelantan en moto, me cruzan en moto, me cruzan en carro”.
Respecto a las razones por las que Lucía Jiménez habría querido incendiar las casas del vocal de la Corte Superior de Justicia de Loreto, Aldo Atarama Lonzoy, del doctor Tony Changaray Segura -ahora Fiscal en Madre de Dios- y Alex Pinedo, en la próxima entrega.

La inteligencia de "La paisa" - El caso Lucía Jiménez

LA INTELIGENCIA DE MIGUELÓN I
En absoluta reserva se maneja la investigación que involucra a un integrante de la sección de Inteligencia de la Marina de Guerra del Perú, denunciado ante la Fiscalía de la Nación por filtrar información clasificada “... de las fuentes del Estado, listas de cárteles de sicarios, narcotraficantes debidamente identificados y formas de contacto…” ¿Su nombre? Daniel Alberto Osorio Viguria, y es Oficial de Mar de la Marina de Guerra del Perú. ¿A quién habría entregado esta información, valiosa, de manera especial, para gente dedicada a estos nada santos bussines? Según el documento, presentado el 10 de mayo del año pasado, a doña Lucía Jiménez León de Deza, empresaria puneña convertida en una suerte de versión femenina del rey Midas, pues todo lo que toca se convierte en oro.

LA INTELIGENCIA DE MIGUELÓN II
Osorio Viguria, conocido como “Miguelón”, es sindicado como la persona que entrenaba a algunos trabajadores (de Lucía Jiménez) en el uso de armas de manera ilícita. Estas reuniones, al muy estilo de Rambo, se habrían realizado en el fundo “Selva Amazon Breeder”, ubicado en el Km. 7 de la carretera Iquitos Nauta. Este “Miguelón”, según la denuncia, es “… quien opera los sistemas de seguimiento a magistrados y funcionarios que, luego, conjuntamente con otros extorsionan a los mismos…”. Orlando Falcón Herbozo, el denunciante, solicitó acogerse a la Ley 27373, de beneficios de colaboración eficaz y confesión sincera, y laboró, según afirma en su denuncia, como operador del centro de inteligencia de la organización de Lucía Jiménez.

LA EMBAJADORA
Definitivamente “la paisa” - así es conocida Lucía Jiménez- tiene amigos. En efecto, porque a los amigos se les conoce en las buenas y en las malas. Algo así como lo que reza en la sentencia popular, “échate en la cama y verás quién te ama”. Bueno, un día de la semana que pasó, muy temprano, una dama llegó a nuestra redacción. La señora -cuyo nombre vamos a mantener en reserva, así lo pidió- solicitó conversar a solas con el director. La charla, en estricto privado, no excedió los 15 minutos y, para resumir, utilizó el tiempo para reafirmar lo valiosa que es la amistad. La dama -una luchadora vinculada al tema género- aprovechó ese cuarto de hora para deshacerse, sí no en elogios, sí en describir lo difícil que ha sido la existencia de Lucía Jiménez y su esposo, Maximiliano Deza Yucra, desde que llegaron a Iquitos -según ella en el año 1989- y alquilaron el local de la cuadra 7 del jirón Próspero, al que bautizaron con el florido nombre de “Los Lirios”. Luego, la Tinka. Empezó la adquisición de propiedades, la creación de nuevas tiendas, la inversión en grifos y piscigranjas. En fin, lo que se podría decir, un premio al esfuerzo, el sacrificio, la perseverancia. Y un muy buen olfato, claro.

MASERSA

Tres años han pasado hasta la fecha desde que el procurador de la municipalidad provincial de Maynas interpuso una denuncia en contra del ex alcalde -y ahora presidente regional- Yván Vásquez Valera y varios funcionarios más. ¿La razón? Cerca de S/. 260,000 objeto de un presunto peculado. La causa se encuentra a nivel de cuaderno de queja excepcional, pues los inculpados invocaron un recurso de nulidad porque… ¡habían pretendido acogerse ¡a la prescripción!

Bueno, la pelota, para decirlo en términos futbolísticos, se encuentra, ahora, en la cancha de la Sala Penal de la Corte Suprema. Y para no hacerla más larga, José Barcia Romano -conocido por sus íntimos como Tato- no ha cumplido aún con pagar los S/. 30,000.00 por concepto de reparación civil. Aunque para ser justo, y en honor a la verdad, haciendo un supremo esfuerzo económico, ya apoquinó 3,000.00.

Sin embargo, la cosa no acaba allí. Barcia, a comienzos del 2006, vendió MASERSA, la empresa que, desde hace años, no importa el titular de la gestión ni su filiación política, prestaba servicio en la recolección de la basura del distrito de Iquitos. ¿A quién la vendió? A Herman Lester Pezo Rentería o, bueno, a M&P SAC, una de sus exitosas empresas, que ahora se encarga de limpiar -decimos, es un decir- los tres distritos que conforman el Iquitos metropolitano.

LAS 75 MIL RAZONES DEL PUENTE


“No permitiré a Inade que se lleve el puente”. Así resumió un diario local el espíritu de la entrevista realizada al alcalde Salomón Abensur Díaz, el jueves 3 de abril, al hacerse de público conocimiento que el Ministerio de Economía y Finanzas, a través del Sistema Nacional de Inversión Pública, había desestimado un perfil presentado por la comuna local para la construcción de un puente sobre el río Nanay. ¿El argumento? El Instituto Nacional de Desarrollo -a través del Proyecto Binacional Río Putumayo- ya lo tenía incorporado en un proyecto mayor que contempla la construcción de una carretera entre Bellavista y El Estrecho, pasando por las localidades de Mazán y Salvador, con una inversión de poco más de 400 millones de nuevos soles.

Rabietas y pataletas al margen, el año pasado, justo en la víspera de la fiesta de San Juan -sábado 23 de junio, a las 8:28 de la mañana- la Oficina de Proyectos de Inversión de la municipalidad provincial de Maynas entregó la ficha de registro, solicitando al SNIP la aprobación del paso número 1 en esta larga escalera burocrática: la factibilidad de la construcción del puente tan caro -no solo por querido al alcalde Salomón Abensur, como se verá más adelante- y a su padre, como no cesa de recordarlo, don Joaquín.¿Olvido?Los funcionarios responsables de la gerencia de Obras e Infraestructura, con Darwin Montalván a la cabeza, contagiados tal vez por el entusiasmo del burgomaestre -su caballito de batalla desde su primera tentativa electoral, allá en el 2002-, obviaron, sin embargo, un pequeño detalle. Al menos no para ellos, pero sí para la gente del MEF: No realizaron la consulta respectiva al Banco de Proyectos que maneja el SNIP. De haberlo hecho, se hubieran encontrado que el anhelado puente ya formaba parte de un proyecto presentado, inicialmente, por INADE el 26 de julio de 2001.Con este olvido, los funcionarios de Maynas no sólo hubieran dispuesto de mayor tiempo para realizar otro tipo de estudios y proyectos, que la ciudad tanto necesita, sino que, también, le hubieran ahorrado a la ciudad, nada menos que S/. 74,850.00.Y es que, cuando se administra o gerencia una ciudad -una provincia en este caso- no se puede actuar conforme a lo que nos parezca es lo correcto. Para ello existen normativas y procedimientos a los cuales se está obligado acatar.

Preguntas
Las preguntas, entonces se formulan casi por sí solas. La principal: ¿Cómo un perfil, tan elemental y con justificaciones tan mal presentadas pudo costar casi 75 mil soles, cuando el perfil presentado por INADE, que contempla la construcción de una carretera de 167.20 kilómetros, costó, siempre en el nivel de perfil, nada más que S/. 6,000.00?. ¿Acaso el alcalde fue víctima del engaño de algún aprovechado asesor o funcionario, que valiéndose de la fijación, para decirlo en criollo, “le sacó la vuelta”? ¿O, de repente, simplemente fue víctima de la audacia del desconocedor, lanzándose a la piscina, a sabiendas que ésta estaba sin agua?

El beneficiado
Quien sí parece que se la llevó fácil fue el afortunado ganador del concurso para elaborar el, hasta ahora, casi desconocido perfil. ¿Su nombre? Carlos Espinoza Valente. Al margen de la duplicidad de esfuerzos y recursos municipales versus los de INADE, es un hecho que el perfil de Espinoza no fue precisamente bueno. El 2 de octubre el perfil fue observado con la siguiente nota: “Por ser el texto de las observaciones muy largo se recomienda revisar el Informe Técnico N’ 046-2007-APPI-GPO-MPM del 02 de octubre del 2007”

Falsedades
Rafael Saavedra, gerente general de la municipalidad, por ejemplo, continúa insistiendo en que “... la gestión (ante el MEF) no se ha agotado”. Así lo ha afirmado públicamente. Afirma que no el trámite no se ha agotado, agregando, además, que “... nosotros (la municipalidad de Maynas) presentamos (el perfil) en el primer trimestre del 2007. En ese momento Inade no consideró el puente sobre el Nanay, recién lo consideró la Dirección de Transportes como recomendación para que sea un proyecto integral...”. Eso no es verdad. En primer lugar, la evaluación de los técnicos del SNIP concluye en un rechazo inapelable, no en una observación. El término empleado es RECHAZADO, y lo justifica de este modo: “Se evidenció la duplicidad de proyectos, ya que el PIP (Proyecto de Inversión Pública) Construcción del puente sobre el río Nanay-distrito de Punchana-provincia de Maynas-Loreto, con código SNIP 0073 forma parte del PIP integral “Construcción de la Carretera Bellavista-Mazán-Salvador-El Estrecho, con código SNIP 306”.
En segundo lugar, Saavedra declara que el perfil municipal fue presentado en el primer trimestre del 2007. Falso. Documentos que obran en nuestro poder señalan que la fecha en que la comuna de Maynas presentó el costoso perfil no data del primer trimestre, sino de fines de junio. Y eso, en verdad, no es relevante, pues el proyecto integral de la carretera que INADE viene trabajando, data del 27 de julio de 2001.Y en cuanto a las afirmaciones de Saavedra en el sentido de que el proyecto de INADE recién incorporó el puente sobre el Nanay por observaciones del Ministerio de Transportes y Comunicaciones, la verdad de la milanesa es que, como todo perfil, éste va sufriendo modificaciones o perfeccionándose a medida que va ascendiendo, para seguir con el símil de la escalera.

Inamdurez
Con una tenacidad digna de mejores causas, Salomón Abensur, no ha dado muestras de compunción. Pudo admitir que el error -que, repetimos, le ha costado a la provincia 75 mil nuevos soles- se debió a la excesiva devoción que siente por su progenitor. O que trató de ser coherente con su promesa electoral. Que todo ello le llevó a patinar sin skate. Pero no, su arrogancia y altanería no le ha dado mejor consejo que afirmar que “... lo que ha hecho Inade es una intromisión en asuntos municipales producto de la inmadurez de quienes dirigen esa entidad”
Por su parte Nilo Zumaeta Ramírez, responsable del Proyecto de INADE afirma -o, más biern, da a entender- que Abensur se atrevió a hacer las cosas por su cuenta y riesgo. “El trazo que hicimos (INADE) esta técnicamente elaborado y tiene aproximadamente treinta y tres kilómetros, pero el alcalde está siguiendo la trocha que hizo su padre y eso tiene más de sesenta kilómetros. La explicación es que dan vueltas sobre el mismo lugar”, sostuvo. Es decir, otra vez el amor filial no ha sido un buen consejero.

Razones de peso
Además de las razones expuestas, teniendo el Proyecto de la carretera del INADE carácter integral, - S/. 405,522,000- frente a la relación costo/beneficio del puente municipal -S/. 29,410,000-, los criterios que manejaron las dos entidades fueron una suerte de lucha entre David y Goliat. Espinoza, el ingeniero de Maynas, puso como objetivo central del proyecto: “... adecuadas vías de acceso para la integración social y económica de la provincia de Maynas”, mientras que el criterio de la gente de INADE es más amplio: “Facilitar la interconexión vial entre las cuencas del Putumayo, Napo y del Amazonas, favoreciendo el desarrollo de las actividades económicas hacia el interior de la Región y para el comercio fronterizo. Se garantiza mayor presencia del Estado en las zonas de frontera relacionadas a seguridad y soberanía nacional".Esto último es fundamental, sobre todo si se tiene en cuenta una serie de acciones y actividades al más alto nivel, relacionadas con el tema de defensa. No hay que olvidar la visita, a comienzos de setiembre último, del entonces ministro de Defensa, Carlos Wagner Tizón, acompañado por el presidente ejecutivo del INADE, Gustavo Heysen Silva. En aquella ocasión, además de firmarse el Reglamento de la Comisión Binacional Fronteriza y la Cartilla de Seguridad para las unidades militares y policiales fronterizas de Colombia y Perú, se trató del compromiso en el énfasis prioritario de la mencionada carretera, de la que forma parte el famoso puente.
¿Y, entonces, por qué se gastó 75 mil soles en un perfil que, se sabía, sería rechazado? La paternidad de un proyecto no es lo que está en tela de juicio. Las responsabilidades, de hecho, son mayores.

sábado, abril 05, 2008

A MODO DE EXPLICACIÓN

Parafraseando a Balzac, el acto de escribir es de lo más sencillo: se empieza con una letra mayúscula y se termina con un punto. Ironías al margen, el acto de hacer periodismo escrito comporta más de una dificultad, más allá de encontrar el adjetivo o el verbo correctos... por ejemplo, el financiamiento de la edición impresa. Por ello -y con esto no pretendo exteriorizar un pesimismo que me resisto a admitir- es que he decidido crear este blog. A lo largo de mi vida he saboreado la amargura de la frustración por el artículo no publicado por asuntos tan baladíes -pero importantes- como la falta de papel o, incluso, de tinta.
Por ello es que me he decidido a publicar De Semana-Iquitos. Pero no sólo por ello, sino para ofrecer, también, la posibilidad de que, quienes ingresen a esta página, puedan puedan acceder a la historia cotidiana no oficial, la de las notas de prensa institucionales o los melosos publirreportajes.
Más importante que las palabras que aquí puedan aparecer serán las de ustedes, sean discordantes o no de lo que escribo. Para ello la honestidad es un requisito sine qua non, tanto de mis nunca fatigadas falanges como las de ustedes.