lunes, abril 07, 2008

La inteligencia de "La paisa" - El caso Lucía Jiménez

LA INTELIGENCIA DE MIGUELÓN I
En absoluta reserva se maneja la investigación que involucra a un integrante de la sección de Inteligencia de la Marina de Guerra del Perú, denunciado ante la Fiscalía de la Nación por filtrar información clasificada “... de las fuentes del Estado, listas de cárteles de sicarios, narcotraficantes debidamente identificados y formas de contacto…” ¿Su nombre? Daniel Alberto Osorio Viguria, y es Oficial de Mar de la Marina de Guerra del Perú. ¿A quién habría entregado esta información, valiosa, de manera especial, para gente dedicada a estos nada santos bussines? Según el documento, presentado el 10 de mayo del año pasado, a doña Lucía Jiménez León de Deza, empresaria puneña convertida en una suerte de versión femenina del rey Midas, pues todo lo que toca se convierte en oro.

LA INTELIGENCIA DE MIGUELÓN II
Osorio Viguria, conocido como “Miguelón”, es sindicado como la persona que entrenaba a algunos trabajadores (de Lucía Jiménez) en el uso de armas de manera ilícita. Estas reuniones, al muy estilo de Rambo, se habrían realizado en el fundo “Selva Amazon Breeder”, ubicado en el Km. 7 de la carretera Iquitos Nauta. Este “Miguelón”, según la denuncia, es “… quien opera los sistemas de seguimiento a magistrados y funcionarios que, luego, conjuntamente con otros extorsionan a los mismos…”. Orlando Falcón Herbozo, el denunciante, solicitó acogerse a la Ley 27373, de beneficios de colaboración eficaz y confesión sincera, y laboró, según afirma en su denuncia, como operador del centro de inteligencia de la organización de Lucía Jiménez.

LA EMBAJADORA
Definitivamente “la paisa” - así es conocida Lucía Jiménez- tiene amigos. En efecto, porque a los amigos se les conoce en las buenas y en las malas. Algo así como lo que reza en la sentencia popular, “échate en la cama y verás quién te ama”. Bueno, un día de la semana que pasó, muy temprano, una dama llegó a nuestra redacción. La señora -cuyo nombre vamos a mantener en reserva, así lo pidió- solicitó conversar a solas con el director. La charla, en estricto privado, no excedió los 15 minutos y, para resumir, utilizó el tiempo para reafirmar lo valiosa que es la amistad. La dama -una luchadora vinculada al tema género- aprovechó ese cuarto de hora para deshacerse, sí no en elogios, sí en describir lo difícil que ha sido la existencia de Lucía Jiménez y su esposo, Maximiliano Deza Yucra, desde que llegaron a Iquitos -según ella en el año 1989- y alquilaron el local de la cuadra 7 del jirón Próspero, al que bautizaron con el florido nombre de “Los Lirios”. Luego, la Tinka. Empezó la adquisición de propiedades, la creación de nuevas tiendas, la inversión en grifos y piscigranjas. En fin, lo que se podría decir, un premio al esfuerzo, el sacrificio, la perseverancia. Y un muy buen olfato, claro.

1 comentario:

maria dijo...

Sr. Carlos RAMIREZ Sanchez, cuanto le pagaron los Narcotraficantes para publicar este articulo ... ese pobre chico Orlando FALCON Herbozo... quien fue inducido por abogados y narcotraficantes para inventar y crear todo una telenovela brasileña (con actores loretanos) ahora es abandonado en la carcel de Guayabamba...despues de haberlo tenido todo ... el dinero compra personas y periodistas...lastima me da su señora madre del FALCON Herbozo quien le robo cheques del CAFAE en blanco y que el Dr. Tony ROLANDO Changaray actual Presidente de la Corte Superior de Justicia de Madre de Dios ... le dio libertad ...